Enganche 100

100 goles y un gran triunfo

Enganche cumple 100 ediciones. Un centenar de números en los que pasó mucho; varias cosas cambiaron y otras siguen igual. El triunfo es colectivo.

Desde el 8 de julio de 2017, día en el que vio la luz la primera portada de Enganche, hasta hoy cambiaron el Presidente, el entrenador de la Selección Argentina, el campeón del mundo de fútbol y el ganador del Balón de Oro, se retiró Emanuel Ginóbili, Diego Maradona entrenó en México y en La Plata y Juan Román Riquelme (el protagonista de esa nota inicial) se convirtió en vicepresidente de Boca. Desde aquella mañana de sábado en la que corrimos a los puestos de diarios para ver cómo lucía ese trabajo interminable de meses, mucho cambió y, a su vez, no cambió casi nada. Hoy, 100 entrevistas de tapa después, somos otros, pero somos los mismos.

Por Enganche pasaron Riquelme, Gallardo, Aimar, Iniesta, Pochettino, Scola, Aymar, Pareto, Licha López, Lammens, Holan y mil más. En el medio, fuimos un suplemento de papel, sacamos una revista especial, cubrimos el Mundial de Rusia, ganamos premios, partimos caminos con Página 12, sufrimos las devaluaciones en nuestros costos, lanzamos nuestra web, ampliamos a una tira diaria en radio y sumamos suscriptores. Mucho camino más acá, podemos decir que todo eso valió la pena.

Enganche es un lugar en el que el juego cuenta la vida, pero, además, es una referencia en la que quienes lo hacemos nos reencontramos. Hemos tenido grandes noches y mañanas de gloria. Hemos tenido pésimos meses y agitadas discusiones. Hemos ganado y hemos perdido. Pero aquí estamos. Eso, al cabo es la vida. Es persistir. Es saber que Enganche no tiene más autoridades que las que los lectores nos confieren y que las que los compañeros nos marcan. Enganche es un triunfo colectivo.

De Riquelme para acá, 100 entrevistas de tapa más tarde, podemos decir que continuamos intentando soñar como pensamos en aquellas mil mesas de café en las que nació algo que, de diferentes maneras, nos completó. Y eso, en un mundo efímero, veloz, cambiante, impaciente, ansioso, efectista y exitista, es todo un triunfo. Seguimos y seguiremos, porque si vamos juntos, lo sabemos, el trayecto se hace compañía. A los que estuvieron en el primer bosquejo, a los que se sumaron, a los que pasaron, a los que se fueron, a los que vinieron, a los que llegarán, a los que apoyarán, a los que nunca renunciarán y a algunos más, a todos, gracias. Nos vemos en la 200.