Fútbol de Primera

Fútbol de Primera, en el marco de la historia

El programa insignia de una época de la pelota, contado desde adentro, a modo de carta, por uno de sus miembros. Macaya, Araujo y un camino que marcó a un sinfí

Por José D’Amato

El 4 de agosto es una fecha significativa en mi familia. Mis abuelos, mis padres y mi hermana mayor se casaron en esa fecha y además lo que es, sin duda, azaroso, mi padre nació un 4 de agosto. Me impactó este año descubrir que el mismo 4 de agosto se cumplieron 35 años de la emisión en Argentina Televisora Color del primer programa de “Futbol de Primera” conducido por Enrique Macaya Marquez. Ese mismo día, mi padre, Julio D’Amato cumplía 57 años. Él era el Productor General de Deportes de la Televisión Publica y el responsable del programa.

Estudió en el colegio Mariano Moreno, fue el primer presidente de la Federación de Estudiantes de Buenos Aires y miembro del Comité Central de la Federación Juvenil Comunista,  dedicó bastantes años a la militancia, sufrió junto a su hermano la cárcel en  la famosa “Sección Especial de represión al comunismo”, se trasladó con nosotros a Mendoza con un objetivo político a comienzos de los ‘60  y aun hoy no tengo muy claro si su incorporación a Canal 7, a mediados de los ’60, no fue parte de su militancia. Mantuvo una militancia ilegal. Recuerdo haber tenido que usar otro apellido en las visitas médicas y muchas mudanzas. En discrepancia con la posición del PC ante la dictadura de 1976, abandonó el partido y apoyo la candidatura de Raúl Alfonsín en 1983.

Durante su carrera en el Canal 7 participó de la cobertura de los mundiales desde Alemania 1974 a Italia 90 como coordinador de la Organización Iberoamericana de Televisión. Produjo las carreras de Formula 1 y Sport Prototipos que se corrieron en la Argentina, los campeonatos mundiales de boxeo más importante en el Luna Park en los años ´70 y la mayoría de los eventos mas importantes que se televisaron durante esos años.

Futbol de Primera, que era una coproducción de ATC con Torneos y Competencias productora de Carlos Ávila, constaba de un resumen del partido principal de la fecha de aproximadamente una hora, con los videos insertados. Los protagonistas comentaban el saque hablándole a Mauro Viale, que era el relator, y luego se editaba el material. En ese momento yo era productor del programa y las ediciones eran mi responsabilidad. Así quedo instalada la frase “Muevo yo, Mauro” y el nombre del jugador, que identificó por mucho tiempo al programa.

Los partidos no se transmitían en vivo, ya que era consenso de la época que esto afectaba la presencia del publico en los estadios. Quizás el gran impacto fue ver ese resumen esperado y que evitaba los momentos aburridos del partido, lo transformó en un instante sagrado de los fanáticos del futbol. Había alguna sección mas auspiciada por una marca de bebidas, donde Macaya junto al locutor Carlos Naon, presentaba jugadas polémicas, el antecedente de otra sección que caracterizaría al programa. Carlos Naon conducía el programa “Torneos y Competencias”, que era un resumen de distintas competencias deportivas internacionales y que fue el primer programa que la empresa produjo para ATC.

Luego de un tiempo de haber asumido el gobierno, Raúl Alfonsín restituyó a Alejandro Romay la titularidad del Canal 9 que le había sido expropiada. Julio Grondona le comunicó a mi padre que tenia una oferta económica superior de Romay para transmitir el fútbol. Julio simpatizaba con el gobierno de Alfonsín y era un fervoroso partidario de la Televisión Publica, por lo cual le propuso a Grondona conseguir un inversor privado que garantizara el dinero que el canal no podía a cambio de que el programa se emitiera por la Televisión Publica al menos hasta el final del mandato del presidente, cosa que efectivamente se cumplió. Debía encontrar un inversor para un producto que en esos momentos era deficitario, no podía transmitirse en directo y no tenia ningún ingreso adicional a los comerciales tradicionales.

Carlos Avila tenía un programa de golf en Canal 2 y una empresa de publicidad en la vía publica a través de la cual conoció al hermano de mi padre, que pensó que era el inversor ideal, emprendedor e innovador con intenciones de crecer en la producción independiente que empezaba a desarrollarse. Le costó bastante convencerlo, Ávila contaba se escondía de mi padre detrás de las columnas del canal ya que no visualizaba aun cómo podía transformar esos derechos que eran deficitarios en un buen negocio, cosa que evidentemente luego pudo superar con creces. Concebir el fútbol como un contenido que tiene que ser tratado como tal, buscar fórmulas atractivas para los anunciantes vinculándolos y acercar a la audiencia a situaciones como las mangas previas y los vestuarios, fueron transformando el programa en una referencia.

Eran épocas donde más personas con formación audiovisual empezaban a poblar los canales. Productores como el realizador cinematográfico Juan Baldana o Marcelo Domizzi (formado en la Escuela  de Arte Cinematográfico de Avellaneda con Rodolfo Hermida, uno de los maestros mas increíbles del lenguaje audiovisual en Argentina) tuvieron un importante rol en la búsqueda de una identidad e innovación audiovisual. También colaboraron en lo que se refiere a la realización de los partidos, donde incrementaron la cantidad de cámaras y de repeticiones. ATC dispuso un director fijo para los partidos y genero un estilo y una escuela. Aunque algo de eso se perdió en la etapa de Canal 9, retomó curso a partir de los ’90, cuando el programa se trasladó a Canal 13. Se trataba de tener un equipo propio de realización dedicado exclusivamente al futbol y al programa, al que comandaba en esos momentos Juan Loschiavo. Los cambios fueron permanentes. Desde aquel, en la etapa de Canal 9, cuando se lo dividió en dos partes, con el programa “Hacelo por mí “conducido por Mario Pergolini de por medio. 

Producir era difícil, ya que comenzábamos el programa al finalizar “Feliz Domingo” y todas las personas técnicas y operativas eran las mismas. Venían literalmente corriendo de un estudio al otro, sin tiempo ni siquiera de contarle al director de cámaras cómo estaba organizado todo. Con Macaya, unos minutos antes solos y en el estudio, acomodábamos la escenografía y repasábamos cómo haríamos el episodio.

Más tarde se sumó Marcelo Araujo, que trajo un nuevo estilo al relato televisivo y, a pesar de las dificultades iniciales, conformó una de las duplas que harían historia en la TV y que significarían un valor agregado para el producto.  El paso a Canal 13 fue una expansión para el programa y para la productora, ya que Torneos pasó a controlar el cien por ciento de la producción, lo que le permitió desarrollar equipos de trabajo propios mejorando todas las áreas. El Telebeam y otros elementos ayudaron a mantener al programa en su carácter de “clásico”. Durante el Mundial de 1994 se emitió desde Estados Unidos, con un despliegue inusual para las coberturas televisivas que se realizaban.

Dejé el programa luego del Mundial de 1994. Debía dedicarme al lanzamiento de TyC Sports. Me reemplazó Juan Cruz Ávila. Creo que el programa tuvo varios saltos de calidad importantes, como la incorporación del fílmico, la presentación de música especialmente grabada para la temporada o una mejora en las escenografías que mantuvo el carácter innovador que tuvo desde sus comienzos, con una impronta actualizada.

Finalmente, la oferta de todos los partidos en vivo, algunos cambios en la orientación de la empresa sobre el valor de la producción y la salida de los Avila de la conducción le hicieron perder peso al programa. Mas allá de lo importante que fue en mi vida y en mi carrera, el programa fue un espacio de apuesta a la producción y de constante mejora. El intento de acercarse al espectáculo del fútbol de una manera distinta y, lo que creo mas importante, generar una cercanía con el espectador en cuanto a la forma pasional de vivir el fútbol, aportándole elementos para disfrutar el espectáculo. Sin dudas, una apuesta constante.