Horacio Cifuentes

Saque hacia la ilusión

El joven de 21 años que estará en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 decidió emigrar del país para mejorar en un deporte con escaso apoyo y casi nula difusión.

El cáracter de Horacio Cifuentes puede percibirse, casi palparse, en la mesa o fuera del rectangular. El enfásis que le adjudica a la explicación sobre la diferencia entre “Tenis de Mesa” y “Ping Pong” hace entender, entre otras cosas, por qué se ubica en el ranking 75 del deporte. “Tenis de mesa es el deporte y ping pong es lo que jugás para divertirte con tus amigos o con tu familia. Son dos cosas completamente distintas”, expresa Horacio y se acomoda en uno de los sillones. Con tan sólo 21 años, y ya 10 termporadas practicando la disciplina, está entre los 100 mejores a pesar de las pocas posibilidades que le brindaron en la Argentinas, donde hay apenas un solo lugar de entrenamiento.

Su optimismo por jugar contra los mejores lo llevó a tomar la decisión de viajar a Europa para competir en las grandes ligas. Vive en Portugal, y como todo futbolero, apuesta con sus compañeros cuando Messi y Cristiano se enfrentan en un terreno de juego. “Cuando se enfrentaban Barcelona y Real Madrid, con mis compañeros portugueses, apostabamos; por suerte, la mayoría de las veces gané yo”, bromea.

La decisión de involucrarse con este deporte, Cifuentes entendió, por experiencias propias, que el salto que tanto anhelaba debía lograrse emigrando del país. “Para mejorar me tenía que ir. Es así”, dice con cierta resignación. Con algunas muecas de tristeza y frustración, Horacio explica que la Argentina está muy lejos de las potencias por dos motivos principales: infraestructuras y difusión. Cuenta, también, que el mejor posicionado en la historia del deporte argentino estuvo en el ranking 200, inflando el pecho de orgullo por alcanzar, en la actualidad, el puesto 75. Para lograr esa perfomance tomó la decisión de instalarse en Alemania y, posteriormente, en Portugal. Allí logró el roce para mejorar, crecer y estar a la altura de los mejores. “Los domingos a la tarde cuando me veo solo  me quiero pegar un tiro, pero después veo los resultados y siento que vale la pena el esfuerzo de dejar mi familia, mis amigos y todo lo que implica irse tan lejos”, se sincera. “Se extraña a la familia, a los afectos, por supuesto. Pero creo que valió y vale la pena el esfuerzo”, agrega.

Según un estudio de la NASA, el “Tenis de Mesa” está entre los tres deportes más dificiles. Horacio Cifuentes explica que la gran potencia mundial es China. Narra, entre otras cosas, que allá se vive la disciplina como acá se respira el fútbol. “En China, el primer regalo es la paleta con la pelotita. Vas caminando por la calle y las publicidades tienen de imagen a los grandes jugadores de este deporte”,  define el panorama.  Para entender el nivel del juego de los chinos basta con un dato contundente: desde el 2005 hasta la fecha, todos los mundiales fueron ganados por ellos. Un jugador profesional de esta especialidad entrena entre cuatro y cinco horas por día y en dos turnos.  Y la edad no es impedimento para competir, aunque la reacción la vas perdiendo con el correr de los años.

Llegaron los Juegos Panamericanos de Lima y Horacio sabe que el favorito es Brasil. No lo discute pero se ilusiona. “Hay un brasilero que está entre los diez mejores del Mundo, para nosotros es casi invencible. Debajo de él puede estar Argentina, Chile, Ecuador, EE.UU y Puerto Rico”. Cifuentes entiende que tiene chances de subirse al podio en equipos masculino, algo que le fue esquivo en Toronto 2015 y afirma que es una gran resposabilidad representar al país. En 2019 consiguió un hecho histórico para la Argentina: en el Panamericano de Santiago de Chile ganó la medalla de plata en individual (cayó en la final ante el favorito Jha Kanak). Asimismo, sumó una medalla de bronce en dobles masculino junto con Gastón Alto, y alcanzó la clasificación para los Panamericanos de Lima en equipos masculino. En esta edición, el equipo argentino estará compuesta por: Cifuentes, Gastón Alto y Pablo Tabachnik. En mujeres: Ana Codina, Candela Molero y Camila Arguelles.

Fotos de Carlos Sarraf.

El fánatismo de Horacio no solamente pasa por una mesa, una paleta y una pelotita. Es hincha de Gimnasia y cuenta que a pesar de la diferencia horaria, siempre se despierta para ver a su querido Lobo platense. Aún recuerda, con cierta nostalgia y tristeza, la noche en la que el conjunto de Pedro Troglio cayó ante Rosario Central en la final de la Copa Argentina, en Mendoza. De chico, en el Club Victoria de su barrio, compartía equipo con Juan Foyth, actual jugador de la selección Argentina y el Tottenham de Inglaterra. “Fui varias veces a la casa, también a varios cumpleaños. Ahora está ligado con Estudiantes, pero de chico era de Boca”, revela Cifuentes. 

La pelotita va de un lado para el otro, como su cabeza ilusionada en colgarse una medalla en Lima. Horacio, el que decidió dejar todos sus afectos, menos su pasión por la paleta y la pelotita, representará a Argentina en los Panamericanos de Lima 2019. Cifuentes, el niño que hace 10 años se ilusionaba con golpear fuerte la mesa y gritar presente, sacará para poner en los más alto a nuestro país…

Por Agustín Bronzini.