Tenis

Saque y volea a los prejuicios

El tenis argentino encaró un proyecto para potenciar a las jugadoras y de esta manera empezar a saldar el desequilibrio que siempre hubo en favor de los varones.

¿Por qué hay tanta diferencia de visibilidad en el tenis cuando lo protagonizan los hombres y cuando lo hacen las mujeres? En el caso de la rama masculina, con sólo leer el nombre de pila se sabe de quién se trata. Todo lo contrario sucede con las chicas. Salvo la repercusión que alcanzó en su momento Gabriela Sabatini, cuando peleaba por el número uno del mundo y protagonizaba todos los Grand Slam mientras que a los varones les costaba arañar un lugar entre los 50 primeros del ranking de la ATP.

“Las mujeres no han sido una prioridad. Por eso la nueva dirigencia tiene como objetivo para los próximos seis años que el tenis de mujeres también sea potencia. La poca participación queda evidenciada en la representación alcanzada en los torneos”, le explica a Enganche Agustina Trucco, la organizadora de la Blooming Cup. Desde el año pasado, la Asociación Argentina de Tenis (AAT) es presidida por Agustín Calleri, secundado por Mariano Zabaleta.

El certamen trata de dar respuesta a los reclamos de las tenistas por el escaso lugar que encuentran. La idea es realizar un torneo sólo para mujeres, aprobado por la Confederación Sudamericana de Tenis (COSAT), entidad madre que se fundó en 1947. “Nos dimos cuenta la poca participación femenina en el circuito. De ochenta participantes, un promedio de diez solamente son mujeres. La idea del torneo es buscar un espacio de inspiración para todas las chicas sin importar la edad. Hay muchas que no pueden jugar por los costos, por el viaje y otros motivos. Por ello está bueno que se juegue en Argentina y con un formato similar al de un Gran Slam”, cuenta Trucco sobre la competición que se jugará entre el 14 y el 22 de marzo del año próximo.

“Queremos que sea un antes y un después. No hay una jugadora argentina dentro de las cien mejores en el ranking. La idea es organizarlo de manera profesional y en el mismo nivel de los torneos internacionales”, sostiene la directora de Blooming Tenis Cup. Y agrega: “El objetivo es que la iniciativa se instale para siempre y sea uno de los mejores torneos del Mundo sin importar el nivel de las participantes. Lo importante es la práctica del deporte. La sede será el Buenos Aires Lawn tennis Club”. Los puntos más importantes del torneo son el desarrollo de la confianza para dar los primeros pasos en el tenis juvenil, luego profesional y así lograr competir con las mejores del mundo. Nutrirse de las experiencias y exigencias que requiere la competencia deportiva y enriquecerse con el juego de un torneo profesional e internacional. Competir dentro de la cancha y sociabilizar fuera de la cancha para amalgamar y potenciar a las nuevas camadas de jugadoras.

“Me encantaría que el tenis femenino tenga más incidencia en el deporte. Creo que tiene una gran historia y en un momento ocupó un gran lugar. En la época que yo jugaba Gaby fue la referente número uno”, dice, un poco resignada, Mercedes Paz. Hace una pausa, respira y continúa: “Años atrás se hablaba mucho de nosotras por el nivel de Sabatini, por el carisma que tenía. No sólo en Argentina, en el exterior también”. La tucumana fue medalla de Oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995 y, también, la primera campeona argentina del circuito WTA con 18 años. Entiende que el nivel masculino en los últimos tiempos ha crecido de gran manera. Muestra una clara diferencia entre las dos ramas por una cuestión de desarrollo y visibilidad.

Juan Martín Del Potro, David Nalbandian y Gastón Gaudio, entre muchos otros, podrían ser reconocidos incluso si aparecieran disfrazados en una foto. En su visión faltó compromiso en la dirigencia del tenis para generar una estructura de surgimiento que se tradujera en una verdadera consolidación de los talentos femeninos. “El tenis masculino tuvo muchos resultados por la calidad y cantidad de tenistas. Siempre se habla de ellos y son tapas de diario o revistas. El nivel de los varones es muy bueno y viene creciendo en los últimos tiempos”, contextualiza Paz.

Mercedes no pierde la esperanza y hasta se ilusiona con una posibilidad: que el tenis se instale en las escuelas como recreación. Como extenista y amante del deporte, cree en la posibilidad de que las mujeres se codeen con el tenis masculino sin resaltar esa marcada diferencia que existe entre ambos en la actualidad. Pero esa ilusión no sólo recae en nuestro país, sino en la toda América: “La crisis del tenis femenino a nivel latinoamericano es complicada. Lo importante que acá se está atacando el problema. Hay una dirigencia comprometida y buenas jugadoras que es lo más importante. Proyectos que se tiraron en la mesa para charlarlos”. La excampeona panamericana confía en la nueva dirigencia y apoya en las nuevas medidas tomadas por la Asociación. “Yo confío mucho en Agustín Calleri y en Mariano Zabaleta. Además, Gabriela Sabatini es nuestra abanderada y siempre está al tanto de lo que sucede. Tenemos varias chicas en el ranking ATP y el año que viene seguramente tengamos más resultados positivos”.

Las mujeres quieren ganar el punto más importante del partido. Sin errores no forzados y logrando varios aces, el tenis femenino va en busca del set para llevarse el reconocimiento social. Como Gabriela Sabatini y Mercedes Paz en su momento, como Guillermo Vilas y José Luis Clerc, antes, y Juan Martín Del Potro, ahora.