Zion Williamson

Un dilema de peso

Tiene 19 años, mide 1,98 metros, pesa 129 kilos, salta 45 pulgadas en vertical y firmó contratos por 140 millones de dólares. Su sobrepeso es un tema central, ya que aseguran especialistas que le genera estrés en sus rodillas. La NBA espera su debut y estudios universitarios aseguran que chocar contra él es el equivalente a darse de frente contra un jeep a 15 kilómetros por hora

Es concreto: Zion Williamson es un fenómeno pocas veces visto en el universo del básquetbol. Una vez hecha la aclaración, vale hacer un repaso sobre semejante atleta que, por su condición física, está signado a ser una de las estrellas de la competencia en la que el show domina la escena. Por lo tanto, su frustrado debut en la nueva temporada de la NBA (problemas en las rodillas que derivaron en una artroscopía) abre una puerta compleja y plena de exploración: el cuidado físico de los deportistas. Es que este chico de 19 años, que mide 1,98 (se supo que no superaba los 2 metros tras el último blanqueo de alturas de la NBA), pesa 129 kilos y tiene una potencia similar a la de LeBron James (2.03 metros y 113 kilos) o James Harden (1,96m y 100 kilos), se duda si puede jugar con esa talla en uno de los torneos más exigentes del planeta.

No es un detalle menor que Zion no pueda jugar en la NBA. Esta fábrica de pequeños gigantes tiene depositada en ellos muchas miradas poderosas dispuestas a invertir en estos talentos extraordinarios. Se calcula que después de haber acordado su contrato con New Orleans Pelicans, Williamson cerró acuerdos en los dos meses posteriores a la elección del Draft (entre contrato de la NBA, Jordan Brand, 2k Sports, Gatorade y Panini) por unos 140.000.000 de dólares.

Ahora bien, es materia de estudio la composición física de Zion, ya que su tamaño despierta la  controversia. Incluso, algunos especialistas y el ex jugador Charles Barkley consideran que no podrá competir con 129 kilos. “Yo pesaba 134 kilos y podía saltar y ser explosivo, pero no podía trabajar tanto como quería, así que tuve que perder 22 kilos para estar en mi mejor forma. No creo que Zion pueda jugar durante largos períodos de tiempo si sigue en 129 kilos. Necesita un entrenador personal que le diga cuál es su peso ideal”, contó el Barkley.

No es nuevo lo que sucede con este muchacho que impacta por tener una condición atlética que supera cualquiera de los talentos que se hayan visto. El ex jugador Jay Williams, reconoció que Vince Carter era uno de los jugadores más espectaculares por su capacidad de salto. Ahora bien, cuando vio por primera vez a Zion jugando para la Universidad de Duke, declaró: “Nunca he visto a un jugador casualmente hacer un 360 (un giro completo en el aire y volcar el balón) en un juego. Hizo un 360 como si yo hiciera una bandeja. Es la octava maravilla del mundo”.

Sin embargo, nadie puede quitar la vista sobre el tema del peso de Williamson. Especialistas en los Estados Unidos aseguran que el estrés de las rodillas es muy grande si compite con ese peso y con la tremenda potencia de piernas que tiene. Su entrenador en Duke, Mike Krzyzewski, fue uno de los primeros que advirtió a muchos sobre este tema al sugerir que, tal vez, Zion no debía haber participado en la liga de verano con los Pelicans porque no estaba en forma. Según algunos analistas, Williamson tenía un problema de sobrepeso. Terminó jugando solo nueve minutos del partido inaugural en esa Liga de Verano antes de sufrir una lesión menor (un golpe en la rodilla izquierda). El equipo, cauteloso, prefirió que no participara más. Incluso, hasta fue excluido de la preselección del equipo de Estados Unidos que después participó de la Copa del Mundo de China.

Hay mucha atención sobre lo que pueda hacer Zion en la NBA. Para comprender mejor, su debut en la Summer League rozó las diez millones de visualizaciones en YouTube y las mejores jugadas de su temporada en la Universidad de Duke llegaron a superar los cuatro millones de vistas.

Pero seguir de cerca el peso y el físico del chico es un tema central. David Griffin, presidente de operaciones de los Pelicans, declaró: “Aún no sé si podemos determinar un peso para él. Zion sigue creciendo. Una de las cosas que se pierde en todo este proceso es que, al igual que Jaxson Hayes [pivote de 19 años y 2,11 metros], Zion es cada vez más alto. No estamos exactamente seguros de cuando parará de crecer. Buscaremos las mejores condiciones para que pueda desarrollar su enorme fuerza y velocidad al mismo tiempo que controlaremos su preparación atlética”.

Es necesario comprender de qué tipo de deportistas estamos hablando, el Wall Street Journal encargó un estudio a una universidad sobre la fuerza del jugador comparada con el impacto de un vehículo: se determinó que recibir una carga Zion equivale a un choque frontal contra un jeep a una velocidad de 15 kilómetros por hora. 

En la Universidad de Duke se realizaron pruebas para medir la capacidad de salto de sus jugadores y lo de Williamson fue sencillamente increíble. Tanto que ESPN envió cámaras para registrarlo. Zion tuvo un récord de saltar en vertical de 45 pulgadas (114 centímetros). Las comparaciones resultan inevitables para comprender este fenómeno. Dos de los jugadores que se tomaron como referencia para analizar la capacidad de salto de este chico fueron Blake Griffin que con 112 kilos saltó 35,5 pulgadas de máxima verticalidad y Dwight Howard que con 108 kilos también alcanzó 35,5 pulgadas de salto. Es decir, no sólo que son más livianos que Zion, sino que se despegaron del piso 10 pulgadas menos. Algunos informes de ESPN dan cuenta que el único jugador que tuvo un mejor desempeño que Williamson fue Kenny Gregory, de Kansas. Pesaba 38 kilos menos y apenas saltó un poco más de un centímetro más.

La potencia de Zion es lo que deja sin aliento a todos. Es un portento físico, que soporta cargas tremendas: en 2018 se lesionó en el clásico de la NCAA, ante North Carolina, después de que su zapatilla izquierda reventara a los 33 segundos del encuentro. El juego es uno de los más importantes de los Estados Unidos y se pagan entradas a un valor similar al Super Bowl. Tanto que Barack Obama estuvo sentado en primera fila. El revuelo por semejante situación, lo impactante de las imágenes de cómo se explotó la zapatillas y el gesto de dolor de Williamson, generó que las acciones de Nike cayeran en la Bolsa de Nueva York un 1,05%, el equivalente a 1.100 millones de dólares. En ese contexto es que está puesta la lupa sobre este monstruo de 19 años. Una situación que deben atender con absoluto cuidado, aunque no es sencilla la ecuación, ya que temen que hacerlo perder peso implique quitarle potencia. En cualquier caso, a tener cuidado. Zion Williamson está en la ruta, lleva sus bolsillos llenos de dólares y no es una buena idea ponerse en su camino.